El día que se perdió el amor de Javier Castillo

9788491291732

Título ES: El día que se perdió el amor
Autor/a: Javier Castillo
Páginas: 432
Editorial: Suma de letras
Precio: 17€ Amazon

Puntuación Goodreads:

1star

 

ATENCIÓN: No sigas leyendo si no has acabado El día que se perdió la cordura

Una chica desnuda aparece por las calles de New York alterando el orden público y el equipo del inspector Bowring se pone manos a la obra para descubrir quién es y porqué lleva papeles con nombres y fechas.

Jakob y Amanda están viviendo felizmente su relación hasta que alguien irrumpe en su casa y la deja a ella muy mal herida.

Steven, es trasladado de la cárcel al hospital por un asunto de fuerza mayor que hará que se reencuentre con Jakob. Y a partir de aquí todo se activará y cada uno recuperará el rol que llevaron acabo un año antes.

Carla, la hermana desaparecida de Amanda desarrolla su vida con tranquilidad en una comunidad sectaria liderada por Laura. Todo apunta a que hay algo en ella que la hace especial, solo tendrá que descubrirlo por sí misma.

 

Anasays

A pesar que cualitativamente está en la línea del primero, asumiendo los fallos y las incongruencias que ya me chirriaron en El día que se perdió la cordura, no me ha molestado tanto.

Sigue exactamente el mismo esquema que el primer libro lo que provoca un fácil e inmediato descubrimiento de los hechos nada más empezar la historia. Así que, si quitamos el misterio por descubrir y quitamos el argumento coherente, ¿qué nos queda? Un narrador con verborrea que desarrolla una historia que se alarga para llegar a un final desconectado de la trama y poco satisfactorio.

La trama del inspector Bowring es, sin duda, la más interesante de las tres y me hubiese gustado que la historia se centrase en él. Me parece que, en comparación con el resto de tramas y personajes, Bowking está bien desarrollado y vamos descubriendo detalles de su pasado con el tempo adecuado para una novela de este género. Igual hubiese disfrutado mucho más de una novela autoconclusiva con un caso liderado de Bowring y sin tantos enredos de tramas y subtramas (como ya pasaba en la primera parte) que tanto le gustan al autor.

A lo largo de la narración van apareciendo guiños al lector que me hubiese gustad sentir que estaban más conectados con la trama, nombres de autores en un orden concreto, las letras de las habitaciones del psiquiátrico, incluso nombrar El día que se perdió la cordura.

Como última queja, los capítulos están articulados por punto de vista, por lo que cada uno es narrado desde un personaje distinto. Pues bien, en muchos, parece ser que el autor quiere añadir las perspectivas de otros personajes y en vez de ingeniárselas y, como escritor, buscar recursos, decide meter en medio de narraciones claramente desde el punto de vista de un personaje, pensamientos/sensaciones de otros personajes (a veces incluso sin estar en la escena) lo que provoca una ruptura completa en la lectura. A parte todos los capítulos están en tercera persona focalizados en el personaje que le pertoca menos los de Jakob que están narrados en primera persona. En este caso concreto, era innecesario mantener la primera persona para este personaje ya que no nos adentramos más en su psique que en la del resto de personajes así que para evitar la disonancia que provoca el salto de primera a tercera persona, yo hubiese unificado la voz del narrador.

En final me ha parecido muy de fuegos artificiales: mucha acción y poco sentido de la resolución. Creo que para cerrarlo todo, el autor ha hecho un pim pam pum y corramos un tupido velo por lo que, una vez más el final me ha parecido una forma muy mediocre de mostrar la falta de recursos narrativos para desarrollar un final acorde con la historia.

Considero que el pacto tácito que un escritor tiene con sus lectores no está nada respetado tanto en El día que se perdió la cordura como en El día que se perdió el amor ya que se van encadenando fallos e incongruencias y al final acaba desarrollando una historia cargada de elementos típicos del género pero muy mal gestionados que se acaban convirtiendo en una parodia del mismo.

Como ya os dije en su momento, quería darle una oportunidad a El día que se perdió el amor para ver la evolución del autor y, como podéis leer en esta reseña, no ha cumplido mis expectativas.

¿Qué autor os ha decepcionado recientemente?

¡Os deseo las mejores histories escritas y por escribir!

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2 comentarios en “El día que se perdió el amor de Javier Castillo

  1. Jopé, t’has quedat a gust, sembla encara pitxor que la El día que se perdió la cordura… tu no escarmentes, no?

    Enviat des de mòbil Sent from my mobile phone

    >

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